Llevo un mes usando la plataforma como guía diaria para decidir dónde comer, tanto en casa como en la calle. Al principio desconfiaba: hay tantas apps de reseñas que terminan recomendando siempre los mismos lugares de moda. Pero acá el filtro es distinto, se nota que las reseñas las escriben personas que realmente fueron al local y esperaron el pedido.
Lo que más me sirvió fue el filtro por horario de mayor afluencia. La semana pasada fui a una parrilla de Boedo que figuraba con poca espera después de las 15:00. Llegué a las 15:30, había dos mesas libres y el dueño me atendió con calma. La carne estaba en su punto y el precio, tal cual lo describía la reseña. Eso no me había pasado nunca con otras guías.
También usé el reporte de cambios de menú. Un bodegón de Villa Crespo que solía tener milanesa napolitana gigante cambió la receta, y otro usuario lo avisó. Me ahorré la decepción de pedir algo que ya no era lo mismo. Esa función es oro puro para los que comemos afuera seguido.
El delivery también mejoró mi experiencia. Antes pedía a ciegas y me llegaba la comida fría o aplastada. Ahora reviso las reseñas que mencionan el estado del pedido al llegar, y elegí una rotisería de Caballito que cumple con el packaging. Dos pedidos seguidos llegaron calientes y sin derrames. No es magia, es información que alguien se tomó el trabajo de escribir.
Le doy cuatro estrellas porque todavía hay zonas sin cubrir, sobre todo en el conurbano oeste. Pero para el centro y los barrios porteños, es la guía más honesta que probé. La voy a seguir usando y voy a aportar mis propias reseñas, porque si todos ponemos un poco, la información mejora para todos.